Fedaeps  

Cambio civilizatorio

Economía Crítica

Alternativas

Resistencias

Diversidades

Feminismo

Nosotras
25-09-2012

Video

Capitalismo, geopolítica y transformaciones hacia el Buen Vivir

Ana Esther Ceceña

Conferencia de la economista mexicana Ana Esther Ceceña en el Encuentro Latinoamericano de Comunicación Popular y Buen Vivir organizado por ALER en Quito, Ecuador. Universidad Politécnica Salesiana, 21 de septiembre de 2012.

Cuando hablamos de economía en términos generales, pensamos en que es un problema de expertos. Lo económico no es un saber exclusivo de los especialistas. La concepción sobre la reproducción de la vida varía históricamente. Es un espacio no solo de debate técnico sino de debate político y cultural.

Se ha insistido mucho en los límites a los que el capitalismo ha estado llevando al planeta. No son límites naturales, son límites históricos. Es decir, límites provocados por el capitalismo y que se entienden solo dentro del capitalismo.

Para el capitalismo todo tiene que ser dominado, todo debe ser puesto al servicio del hombre. Según ese pensamiento, a partir de ahí es que pueden generarse las posibilidades de vida. Sin embargo, cuando la naturaleza es puesta al servicio del hombre, es puesta simultáneamente al servicio de algunos hombres.

Este criterio le ha permitido al capitalismo durante 500 años ir siendo, cada vez más, el espacio que condensa los saberes, que condensa las experiencias de la comunidad en general. Ahora una máquina sabe hacer más que nosotros, nosotros conocemos una parte del trabajo, pero no conocemos lo que es todo el proceso de trabajo para producir un automóvil. Además, nuestra parte del motor se hace en un lugar geográfico y en otro lugar muy distante se fabrican otros de sus componentes, que luego son ensamblados. Así, el trabajador pierde la concepción del conjunto del proceso. El problema es que si uno no conoce su realidad, es incapaz de incidir sobre ella y de tener posición política frente a los procesos en los que estamos insertos.

Al llegar a sus límites históricos el capitalismo está provocando una serie de problemas. Existe una catástrofe humanitaria que es muchísimo mayor que la ecológica porque tiende a negar el sentido de la vida. Dicha catástrofe está relacionada con la manera en que se ha desenvuelto el capitalismo contemporáneo, cada vez más violenta. Ese sistema siempre se ha sustentado en la desposesión, al acaparar medios de producción y subsistencia, con lo que despoja a la gente de sus propias capacidades de reproducción. En nuestros días, la violencia que se ha desatado, en forma de guerras que vemos por todos lados con diferentes intensidades, tiene que ver con la necesidad capitalista de apropiación del objeto, de la tecnología. La tecnología se emplea para perpetuar las relaciones de poder a través de una producción de cierto tipo. Por esta razón uno de los campos más importantes de desarrollo tecnológico es el que dirige el Pentágono. La tecnología bélica está en la vanguardia científica en este momento. Desde lo militar se derrama hacia lo civil. Se crean sistemas productivos o de comunicación muy innovadores, después se van hacia la industria y son aplicados en la industria civil.

El capitalismo está llegando a un punto de crisis de sustentabilidad civilizatoria. Este sistema no tiene cómo resolver los problemas que ha creado, cómo generar soluciones que permitan un sostenimiento de larga duración. Su corto plazo amenaza con ser un corto plazo muy violento. Puede ser un corto plazo de un siglo, hasta de dos siglos, pero será en todo muy difícil, arrasador. Esa tendencia depredadora es inmanente al capitalismo y se mantendrá. No podemos pensar en un capitalismo menos dañino, bueno, suave, amable o “del Sur”. Cuando se analizan todas las características de este sistema, y el momento al que ha llegado, es imposible sostener hipótesis de reestructuración capitalista, de reconstrucción de posibilidades para el capitalismo.

Desde el otro lado, desde la perspectiva de las resistencias, observamos cómo el movimiento zapatista en México fue una especie de detonador, de punto de partida porque a pesar de que existían movilizaciones indígenas, fue el primer momento en que se dijo “¡basta, el neoliberalismo, no puedo continuar!”. Ese llamado contra el neoliberalismo se ha ido convirtiendo poco a poco en un llamado contra el capitalismo y en un llamado por construcciones alternativas.

Un complemento muy importante de esta propuesta del mundo, en el que caben todos los mundos, es la idea que surge en los países andinos: el Buen Vivir o el Vivir Bien. El Buen Vivir pone el punto central en la complementariedad, en el diálogo entre las diferentes formas de vida, en la recuperación de la madre tierra. Tenemos un panorama en el que si no modificamos lo político, no podemos modificar las formas de reproducción de la vida. Pero si no cambian las formas de reproducción de la vida, de relación con la naturaleza, de relación intersubjetiva con el otro, si no detenemos la violencia capitalista en todas sus formas, no vamos a poder tener un cambio en el terreno político. No podemos pensar la democracia, cambiar en términos de participación política nuestras condiciones si no estamos pensando cambiar también las bases de sustento de esos sistemas políticos. Cambiar las institucionalidades con las cuales nos expresamos en esos sistemas políticos. No podemos tampoco seguir trabajando con epistemologías que ya conocemos, con matrices de pensamiento que ya conocemos, como si la realidad no hubiera cambiado.


Twitter Facebook RSS Youtube
Artículos relacionados

La noción de ‘buen vivir’ preside la Constitución de
Metafórica y popularmente se escucha decir que (...)
El proceso histórico de descolonización en (...)
Ponencia de María Fernanda Espinosa, Ministra (...)
La primavera política que vive América Latina (...)
Diversas perspectivas y estilos matizan los (...)
LOS HORIZONTES CIVILIZATORIOS La comprensión y (...)
Fedaeps - Fundación de Estudios, Acción y Participación Social
Av. 12 de Octubre N18-24, oficina 203, Quito, Ecuador • (593 2) 255 9999 • info@fedaeps.org