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28-04-2012

No concibo al socialismo con discriminación

Mariela Castro

Mariella Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) de Cuba, analiza la significación de la V Jornada Contra la Homofobia, lo hecho y lo que falta hacer, en una entrevista con Francisco "Paquito" Rodríguez Cruz. Se trata de un texto editado de un extenso diálogo [1] en el que hemos suprimido algunos detalles locales para centrarnos en cuestiones macro.

¿Qué importancia le concede a la celebración de esta quinta Jornada?

A cinco años de iniciar la celebración de la Jornada Cubana contra la Homofobia hemos adquirido experiencia, hemos hecho aprendizajes, hemos organizado mejor nuestros equipos de trabajo para prepararla, se han ido enriqueciendo las propuestas de actividades. Así, empezó siendo un día, luego pasó a ser una semana y ahora prácticamente el mes de mayo lo estamos dedicando a la Jornada.

El hecho de ir involucrando cada año a una provincia ha sido muy significativo para fortalecer la labor de nuestras redes sociales en esos territorios, y de alguna manera sensibilizar más directamente a la población, involucrar a sus autoridades en esta tarea, también a la prensa que se va preparando para abordar mejor el tema.

Por tanto, esto ayuda a fortalecer el trabajo de la provincia que se selecciona para preparar las actividades centrales cada 17 de mayo, abre posibilidades para las alianzas que se deben establecer para organizar este tipo de celebraciones, con todas las influencias educativas que ello implica, lo cual es el objetivo principal.

También se ha fortalecido mucho el componente artístico. Desde el año pasado la Gala contra la Homofobia ha tomado una organización y un estilo muy peculiar. Ya podemos considerar que estos espectáculos integran al transformismo como un hecho artístico.

Esto es el resultado de un trabajo de muchos años, no solamente en estas galas, sino de los grupos y centros nocturnos que realizan actividades de transformismo, los cuales han podido recibir formación en el CENESEX para lograr que el transformismo sea un hecho artístico, y que además desde sus espectáculos se pueda trabajar la prevención y la promoción de salud sexual. Y no solo reciben capacitación los artistas, también los directores artísticos y de estas instalaciones, de modo que eso amplía la fuente de personas que pueden participar en estas actividades.

¿Cómo puede contribuir la Jornada al cumplimiento de los objetivos de trabajo del Partido Comunista de Cuba en cuanto a enfrentar la discriminación por orientación sexual y reflejar toda la diversidad de la población cubana en los medios de comunicación?

La Jornada contribuyó a que esos objetivos estuviesen dentro de la Conferencia del Partido. Pero aparte, el hecho de que ya estén dentro de esos compromisos, explícitamente expuestos en la política del Partido y por supuesto del país, le abre puertas a esta estrategia.

O sea, se está diciendo que el país necesita trabajar contra todas las formas de discriminación, y que la homofobia, la transfobia y todo lo que se asocie a temas de sexualidad como forma de discriminación debe ser también enfrentado como esencia misma de una sociedad emancipadora, como esencia misma del socialismo.

Yo no concibo al socialismo conviviendo con formas de discriminación, y esta es una de ellas, en la que para trabajar, hay que hacer una intervención de cambio cultural profundo, el cual se logra a través de la incidencia educativa, de la política que avala esa estrategia, de los medios de comunicación, de las leyes. Hay varias instituciones en la estructura social que tienen que estar participando en todos estos procesos. No basta con la Jornada, no basta con la labor del CENESEX, no basta con el trabajo del Ministerio de Salud… y el hecho de que el Partido dé luz verde y conscientemente acoja este objetivo, es fundamental.

Además, le corresponde al Partido, porque según las posiciones marxistas, es la vanguardia, el grupo que está impulsando las ideas nuevas para llevarnos a una sociedad nueva, y si el Partido no logra articular estas ideas nuevas, después que se haya despojado de todos los prejuicios que establecen desigualdades ¿cómo podría propiciar las condiciones para que realmente seamos capaces de crear una sociedad justa y equitativa? Entonces, me parece que fue absolutamente coherente, y yo considero que resultó histórico el hecho de que lo hayan dejado así establecido.

¿Qué satisfacciones y sorpresas, desencantos y frustraciones, le reportaron en lo personal y al CENESEX estos cinco años de Jornadas contra la Homofobia?

Me ha sorprendido mucho la comprensión que hemos hallado en el Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, el apoyo que hemos recibido de ese departamento, con el cual nos hemos mantenido en un diálogo permanente, consensuando algunas ideas y recibiendo orientaciones de por dónde encaminar muchas de estas iniciativas.

Me resultaba muy chocante el silencio de la prensa, de los medios nacionales. Me dolía mucho que toda la información estuviese manejándose desde la prensa internacional solamente —porque esta realmente ha jugado un papel importante que aprecio— y que la prensa nacional no pudiese desarrollarse, porque realmente es la que más nos ha importado, la capacidad de nuestra prensa para informar a la población y para transmitir lo que estábamos haciendo. Me dolía mucho que no sucediera y ahora estoy muy satisfecha de que ya desde el año pasado la prensa nacional comenzó a participar más activamente.

Por otro lado, me ha dado gran satisfacción la numerosa cantidad de artistas que espontáneamente han participado, y que han venido de manera organizada a solicitar hacerlo. Diversas organizaciones internacionales han elogiado esta iniciativa que hemos tenido de celebrar el 17 de mayo y el modo en que lo hacemos, la originalidad con que lo hacemos, el hecho de que esta jornada esté dirigida a toda la población, no solo a las personas LGBT

Porque además los prejuicios y la homofobia están presentes en toda la sociedad, no solo en las personas heterosexuales, también en la población LGBT hay homofobia y muchos prejuicios que se deben trabajar, tendencias a discriminarse unos a otros, a establecer sistemas de castas prácticamente, y esta es la esencia de lo que tenemos que modificar.

Han elogiado, por ejemplo, la manera en que hemos integrado distintos formas de discriminación; es decir, tratamos con estas Jornadas de llamar la atención contra la homofobia, como una manifestación discriminatoria que consideramos no debe convivir en una sociedad socialista, y que está relacionada con otras expresiones de discriminación, y que todas juntas deben ser tratadas.

No podemos creer que por eliminar la homofobia estaremos resolviendo el problema de la discriminación en la sociedad cubana. Hay que erradicar esa tendencia, ese modelo arcaico de sociedad explotadora que crea parámetros para establecer diferencias y desigualdades, y nosotros no podemos seguir reproduciéndolas.

Por eso el trabajo educativo que hacemos se propone una transformación de la conciencia, de nuestra cultura. Aspiro en algún momento a crear una tradición con esa conga contra la homofobia por nuestras principales avenidas. Tendremos que hacerla mucho más artística, buscar mejores ideas para enriquecerla como propuesta cultural, para que tal vez fragüe como una tradición histórica, y que cuando ya no haya homofobia, alguien diga “¡se acuerdan cuando en Cuba hacían esto porque había discriminación, y había que hacer este tipo de conga para llamar la atención contra la homofobia!”.

¿A qué otras instituciones y personas convocaría para contribuir a la Jornada y con cuáles propósitos?

Los ministerios de Salud y de Cultura están fuertemente comprometidos. Quisiera que los órganos de prensa se comprometieran más, de una manera permanente y no exclusivamente durante las Jornadas, porque esta es una estrategia educativa que tiene su momento de mayor visibilidad en mayo, pero es una estrategia permanente, donde no solo abordamos la homofobia, sino que tratamos también muchas otras temáticas vinculadas con la salud sexual y el bienestar en relación con la sexualidad.

Me parece que está faltando de una manera notable el Ministerio de Educación, y es fundamental que esté, que propongan qué tipo de actividades podemos hacer. Lo único que hemos logrado en ese campo son actividades en las escuelas pedagógicas. Hemos priorizado las enseñanzas de ciencias médicas y pedagógicas, como universidades para organizar las charlas en cada una de las provincias donde hemos ido, pero me parece que no es suficiente. Creo que se deben involucrar todas las escuelas formadoras de maestros, y además introducir el debate del tema en el seno del Ministerio de Educación.

El Ministerio de Educación Superior se involucra a través de las actividades de extensión universitaria. Creo que la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) debería estar más involucrada. También la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), porque forma parte de las organizaciones con mayor nivel de responsabilidad en el Programa Nacional de Educación Sexual, y no hemos logrado una buena articulación para que sea la transmisora de estos mensajes ideológicos, revolucionarios.

¿Quién mejor que los jóvenes para transmitir los nuevos mensajes ideológicos, revolucionarios? Por eso fue que cuando la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) concibió el Programa Nacional de Educación Sexual decidió que debía estar la UJC, para que transmitiera esos mensajes; sin embargo, hay una gran resistencia que no se ha logrado superar.

¿Qué pudiera hacer el movimiento sindical, por ejemplo?

Con el movimiento sindical hemos tenido vínculos, pero no han participado en las Jornadas contra la Homofobia. Tampoco los hemos convocado porque no sabemos de qué manera pudieran sumarse. Sería importante que el movimiento sindical envíe un representante a nuestro comité organizador y propongan desde el conocimiento que tienen de su propia realidad, qué podrían hacer.

Me parece que sería muy importante promover dentro de los derechos laborales, el derecho de las personas a no sufrir discriminación por orientación sexual e identidad de género; también podrían aportar en los temas de la violencia de género y en la promoción de salud sexual entre los trabajadores.

O sea, el movimiento sindical también puede hacer un trabajo de activismo entre los trabajadores, porque a los servicios de orientación jurídica del CENESEX, por ejemplo, han llegado un grupo importante de personas, entre cuyos malestares más frecuentes están las problemáticas relacionadas con la violación de sus derechos laborales solo por ser homosexuales o transgéneros. El sindicato tiene que velar porque no se violen esos derechos.

Hemos estado teniendo además una mayor incidencia y una mejor respuesta del mundo jurídico, tanto que ya se creó la red de Juristas por los Derechos Sexuales. Esto es el resultado de un trabajo, pues hace tiempo que lo deseábamos, le dábamos vuelta a la idea, provocábamos —en un sentido profesional— para tener una respuesta, o sea, una disposición a trabajar más ampliamente con nosotros, y cada vez vamos alcanzando un poquito más.

¿Qué importancia le concede a esa red de juristas en este momento cuando se está readecuando la política económica y social del país?

Es fundamental, porque se extiende el proceso de sensibilización sobre estas temáticas al personal jurídico. Se ha fortalecido la presencia de profesores del CENESEX en cursos que organizan la Unión Nacional de Juristas de Cuba (UNJC), la Facultad de Derecho; el Tribunal Supremo Popular nos invita siempre a sus seminarios…

Ahora esta red de juristas atraerá a los abogados y otros profesionales y operadores del Derecho, a quienes necesitamos preparar para que en la administración de justicia sean verdaderamente justos, porque no siempre es así. Cuando el administrador de justicia tiene prejuicios, los lleva a su trabajo y realmente no se logra una verdadera justicia. Pienso que esta red va a ayudar mucho a ampliar el proceso de sensibilización de los juristas.

Articulación de un movimiento cubano LGBTI-H

Durante estos cinco años el CENESEX ha pasado de ser un centro de estudios de un organismo del Estado solamente a liderar, coordinar y amparar una labor de activismo ciudadano que aboga por los derechos de las personas LGBT, lo cual para algunos excede su razón social ¿cómo valora esa evolución y de qué manera concebiría un movimiento LGBT cubano en el futuro?

Dentro del objeto social del CENESEX está el trabajo en las comunidades y la formación de promotores de salud. Pero a partir de la iniciativa un grupo de mujeres lesbianas en Santiago de Cuba, Las Isabelas, fue surgiendo espontáneamente el interés de personas que querían recibir atención del CENESEX. Eso dio lugar a que nacieran otros grupos en diferentes lugares del país, que han solicitado ser articulados y atendidos por el CENESEX.

De ese modo, cuando el CENESEX recibe fondos de alguna organización de la sociedad civil de otro país, los dedicamos al trabajo de esas redes que se han ido conformando. Y ha sido muy bueno, porque hemos utilizado tales financiamientos para capacitar activistas, promotores y promotoras de salud sexual. Esos grupos se han ido constituyendo como redes sociales comunitarias, que se han convertido así en una fortaleza importante del trabajo educativo y de incidencia en la sociedad del CENESEX.

En el futuro no sé cómo será… Dijimos, vamos a empezar y a la gente que se acerque la formamos como activistas. No es solamente darles información, sino prepararles para que tengan en sus manos el poder de un conocimiento y una metodología participativa para trabajar con las poblaciones. Esto es muy útil, porque hace falta para poder extender toda esta influencia.

Pienso que hasta ahora estas redes sociales se sienten felices trabajando con el CENESEX; no sé si en un futuro se quieran independizar, aunque creo incluso que como red social es muy cómodo tener el amparo de una institución del Estado, y de una además que sigue reglas de respeto. Hemos ido construyendo este espacio y esta estructura de las redes con la participación de todas las personas que están involucradas. Su estilo es muy democrático, la gente se siente bien, quiere seguir fortaleciéndolo y cada vez surgen nuevos grupos con nuevas ideas, siempre siguiendo estos objetivos y principios éticos que se toman de la educación popular.

Poco a poco se ha ido articulando lo que hemos identificado como un movimiento cubano LGBTI y H, pues tenemos la peculiaridad de haber integrado a las personas intersexuales y a las personas heterosexuales, toda una población diversa trabajando por los mismos objetivos.

Hay críticos que cuestionan que siendo una mujer heterosexual, usted lidere este movimiento…

El problema es que para participar del movimiento de afro descendientes y contra el racismo no hay que ser afro descendiente ni ser negra; para apoyar el movimiento feminista, los movimientos de mujeres por sus derechos, no hay que ser mujer, hay hombres que participan y apoyan en estos procesos; para apoyar a las personas discapacitadas no hay que ser discapacitada; para apoyar a los hombres en la lucha contra las masculinidades hegemónicas, no hay que ser hombre, hay que ser mujer que quiere luchar contra esas masculinidades hegemónicas; para apoyar los derechos de los campesinos no hay que ser campesina. Mira, Marx apoyó los derechos de obreros y campesinos y era un intelectual, y así mucha gente más.

Notas

[1] La entrevista completa puede ser revisar en https://paquitoeldecuba.wordpress.c...


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