Ana Etxarte y Silvia Piris son militantes feministas que han participado activamente en la construcción de Alternatiba, un partido político donde la lucha contra el patriarcado tiene un rol fundamental. En su reciente visita a Ecuador conversaron con Fedaeps sobre su experiencia política en Euskal Herria.
Alternatiba es una organización política vasca que nació, en diciembre del 2008, con un llamado a diferentes movimientos sociales de Euskal Herria para re-articular la izquierda que se encontraba dispersa en múltiples luchas particulares. En este proceso de construcción de una nueva fuerza política confluyeron diversas organizaciones y personas independientes consientes de la necesidad de elaborar las bases de un partido con amplia participación y reconociendo los aportes de diferentes sectores.
Inicialmente se conformaron varios grupos o mesas de elaboración colectiva para construir la agenda partidaria. Abordaron distintas temáticas como el feminismo, la economía, la ecología, la soberanía alimentaria, la cuestión nacional y el internacionalismo. Se trataba de la construcción de las bases ideológicas de Alternatiba recogiendo las opiniones de todos los participantes y buscando destacar los puntos de coincidencia entre las diferentes propuestas.
Ana Etxarte destaca que “en esta construcción la lucha contra el patriarcado y el feminismo era un elemento crucial dentro de la agenda multidimensional de Alternatiba”. Asimismo, recuerda que las diversas organizaciones políticas de Euskal Herria habían tenido relegada la lucha feminista. Es más, los partidos siempre han contado con “estructuras muy masculinas, con jerarquías donde las mujeres tenemos poca posibilidad de participar. Podemos estar presentes, pero nuestra participación no es muy efectiva ni real”.
Por eso, Etxarte considera que es fundamental que la propia estructura partidaria “garantice la participación de las mujeres” y se institucionalicen prácticas incluyentes. Para ello han elaborado “una estrategia de promoción de participación de las mujeres en la que tratamos que las mujeres estén presentes a través de diferentes acciones para garantizar que participemos de una manera real y en igualdad de condiciones que los hombres”.
Silvia Piris coincide con la mirada crítica a los partidos tradicionales y agrega que “la izquierda tiene una gran deuda con el movimiento feminista históricamente”. Porque en determinados momentos han utilizado el discurso feminista con mucho énfasis, pero finalmente la lucha ha sido relegada “siempre ha habido otras cuestiones de primer orden más importantes y el feminismo era el tema de las mujeres de la organización y que casi nunca era asumido por toda la organización”.
Sin embargo, observa que Alternatiba ha logrado que hombres y mujeres levanten las banderas del feminismo, es decir que los varones también sientan esa responsabilidad como propia, porque “el socialismo que perseguimos, el nuevo modelo de sociedad que estamos proponiendo, no va a poder ser si no tomamos en cuenta los planteamientos ideológicos del feminismo”, recalca Pires.
Este reconocimiento del feminismo se enmarca dentro de una nueva forma de entender la política, más cercana a las personas, en la que se pueda militar y participar activamente, una visión de las organizaciones con equidad entre las personas que forman parte de ella. Esta mirada interna de la organización se corresponde con la propuesta de democracia radical que sostienen.
Pires explica que la democracia en el Estado español no puede limitarse a votar cada cuatro años, “porque no hay control de los programas electorales, de las promesas, ni cómo se han ejecutado, ni participación en la toma de decisiones de grandes infraestructuras, ni de cuestiones que afectan a la vida cotidiana de tu barrio. Tiene que haber democracia directa, tenemos que abrir todos los canales posibles desde los ayuntamientos y municipios para que la población pueda participar” a través por ejemplo del “presupuesto participativo” o de “consultas populares”, entre otros mecanismos.
En ese mismo sentido, Etxarte recalca que al interior de la organización política también debe haber una democracia militante con “mecanismos de transparencia, información, órganos diferentes, para que todas las personas puedan tomar las decisiones y participar. Los liderazgos son buenos pero tratamos de evitar una jerarquía vertical, que para tomar decisiones puede ser mucho más sencillo, pero impide una verdadera democracia”.
Esta forma de hacer política ha logrado construir una militancia muy comprometida y los primeros resultados de su trabajo se han visto en las recientes elecciones municipales. Altertaniba formó parte de la coalición Bildu, junto con Euskor Alkartasuna y diferentes grupos de la izquierda abertzale, que es un movimiento de gente que les une la ideología independentista pero que no forman parte de un partido político.
Pero no fue un proceso fácil, hubo mucha negociación hasta llegar a un programa político conjunto y luego fuerzas conservadoras intentaron prohibir a la coalición argumentando que tendría relaciones con la ilegalizada Batasuna. Estos intentos de sacar de carrera a Bildu provocaron un respaldo hacia la colación de diferentes organizaciones locales. Finalmente, lograron participar en las elecciones obteniendo significativos resultados electorales. Bildu en los recientes comicios de mayo se convirtió en la primera fuerza política en número de municipios ganados en Euskal Herria, siendo prácticamente una isla en el Estado español donde el derechista Partido Popular obtuvo una abrumadora mayoría.
Sobre las recientes elecciones, Silvia Piris estima que a mucha gente “le ha gustado la idea de coalición, que tres organizaciones se junten y hagan fuerza común. Hemos conseguido muchos más votos que si hubiéramos ido separados”. Además, agrega que la gran mayoría de las personas que ha resultado electas son nuevas en política y que ha sido como refrescar la gestión pública. En ese mismo sentido, Ana Etxarte, electa como concejala de Bilbao en estas elecciones, indica que “la coalición de fuerzas diferentes ha sabido priorizar lo que tienen en común en vez de las diferencias”.
